jueves, 18 de septiembre de 2014

Listas de papel

(fuente: www.canariasconestilo.com)

Cada septiembre me veo ante un folio en blanco, cada septiembre intento plasmar en papel las expectativas y planes que pretendo llevar a cabo en el curso escolar, porque para mí septiembre es el momento ideal para determinar objetivos y metas, establecer propuestas de año nuevo pero a 25 grados. 

Personalmente necesito hacer ese trabajo de introspección, profesionalmente lo considero un gesto esencial y básico para acercarme más y más a ese concepto de docente que tanto me gusta, ese que siempre está aprendiendo, ese que no le importa pasar al otro lado y convertirse en estudiante para mejorar, para superarse y alcanzar la excelencia educativa.

Y mientras que un año se trata de metas formativas, en otras ocasiones se trata de otras que me enriquecen como persona, metas que me obligan a alejarme de mi zona de confort y permiten descubrir una nueva afición, un nuevo matiz, una nueva forma de relacionarme con el mundo, y de ese modo mejorar como docente, mejorar como persona. 

Porque en esto de educación no solo cuenta el currículum vitae de cada uno sino también la calidad humana, el saber ponerse en la piel del otro, el tener una mente abierta y estar dispuesto a verlo todo desde otro punto de vista. Ser capaz de ser empático es una de las claves para lograr avances y uno fortalece la empatía cuando experimenta lo que otros cuentan, lo que otros consideran importante.

Como cada año, inicio mis listas de papel en donde apunto todas esas ideas que me rondan sin importar si serán o no posibles, nosotros lo intentaremos... ya se verá si se puede aunque... todo está por empezar.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Curriculum primaria LOMCE

(fuente: soypublica.wordpress.com)

Aquí les dejamos con la normativa publicada con respecto al Currículum de Primaria.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Inicio de curso

(fuente: s509723744.mialojamiento.es)

Como siempre el principio de curso supone un torbellino de emociones que fluctúan entre la ilusión y la ansiedad. Muchos estarán sintiéndose en su "salsa" al volver a ese centro en donde se sienten a gusto, otros estarán un poco aburridos de la misma cantinela pero no están dispuestos a salirse de su zona de confort y otros estarán a la expectativa, siendo cautelosos ante lo que pueda depararles el curso escolar. Pero todos  ellos con algo en común, todos poseen unas motivaciones.

Unos estarán emocionados por el comienzo, dispuestos a darlo todo e implicarse de esa forma que solo ellos saben. Otros ya estarán cansados de la misma historia repetida una y otra vez, y solo desean que pase el tiempo para las próximas vacaciones y otros, descuentan los días que le quedan para la jubilación.

Cuando comienza el curso, lo realmente complicado, es eso, lidiar con distintas personas, esas que no poseen las mismas motivaciones, ni las mismas intenciones. Lo complicado es hacer equipo entre tantas personas que tal vez no tengan nada en común o aún teniéndolo, no arriman el hombro hacia el mismo lado.

Este año será un año complicado ya que se comenzará a implantar la LOMCE, esa ley educativa que no ha dado tiempo a racionalizar, que no ha proporcionado tiempo ni para mirar el currículum a instaurar, ni para organizar de una forma eficiente, pero sobretodo de forma eficaz, o al menos a intentarlo.

Y entre tanta incertidumbre, entre tantas motivaciones e intereses, hay que hacer de tripas corazón y "tirar para adelante" e intentar sacar el curso escolar sea como sea. Y con ese mantra en la cabeza, en ocasiones, nos olvidamos de los importante y esencial, que trabajamos con personas, que nuestra materia prima son niños y jóvenes que serán los adultos del mañana y se merecen una atención educativa de calidad.

Es muy probable que en este curso escolar volvamos a hablar de recortes, de acciones tomadas por el Estado español que repercutirán de un modo u otro en el ámbito educativo, y aunque siempre estaremos en contra de ellos pues la educación es una inversión y no un gasto, debemos seguir en pie de lucha. Ejerciendo nuestro derecho a decir que NO por medio de las acciones que desde nuestro centro puedan consensuarse.

Este curso escolar será un tanto turbulento pero como siempre digo: prepárate para lo peor y espera lo mejor. No nos quedan demasiadas opciones.

jueves, 19 de junio de 2014

Despedida y cierre... hasta septiembre

(fuente: elarboldorado.com)

Se acaba el curso escolar 2013-2014. Los niños se marchan a sus casas y nosotros nos quedamos ultimando papeleo y más papeleo, pero como siempre me gusta hacer balance de lo vivido, de lo visto, de lo sentido.

Creo que nunca desaparecerán los nervios de los primeros días ante lo desconocido que poco a poco muta en trabajo organizado a partir de la lectura de informes y documentos. Con ideas y objetivos que voy convirtiendo en hechos por medio de actividades o de situaciones de aprendizaje. Y en ese camino del día a día voy poniendo en practica ese dicho que dice: ver, oír y callar, pues no hay modo más sencillo de conocer a un centro escolar, por medio de lo que otros dicen y hacen. Hay quien cree que el perfil de un centro lo determinan el tipo de alumnado que tiene pero mi experiencia me dice que son el tipo de profesores el que lo hace. 

Cada día he intentado ser fiel a mi concepto de educación, cada día he intentado ofrecer una buena atención educativa, me he esforzado en crear un clima de confianza en mi aula, he intentado alcanzar los objetivos propuestos, y no solo los curriculares. En este tiempo he leído, investigado, aprendido, le he echado horas de trabajo (dentro y fuera del centro), me he implicado y he hecho lo mejor que creía para el beneficio de mis alumnos. Y mi conciencia está muy tranquila. 

No he dejado escurrir el bulto, "he ido a trabajar" y, aunque a veces a sido agotador, he disfrutado.

¿Podría hacerlo mejor? Seguro que sí pero, en estas circunstancias, me siento orgullosa.

Otro año que añado a mi experiencia profesional y otro año más que me sorprendo con una larga lista de ideas para próximos cursos, ojalá pueda ponerlas en marcha.

Y ese ha sido mi balance, no ha sido fácil pero he seguido adelante. En ocasiones, no ha sido agradable, pero he intentado ser fiel a mis ideales. Y en ocasiones, ese es tu único consuelo, eso y las sonrisas de los enanos, los avances vistos, la relación creada.

Ahora empieza el descanso y dejar en la recámara entradas y más entradas.

¡FELIZ VERANO!

martes, 10 de junio de 2014

Detalles de fiesta III

Con el fin del curso a la vuelta de la esquina, y con todo el papeleo que ello conlleva, les dejo las cositas que hemos hecho en este tercer trimestre. Como siempre, todo se puede mejorar y adaptar a nuestros alumnos.

Para el día del libro, un marcador-flor. Sí, intentamos una idea con la rosa pero mutó en un corazón y quedó así de mono.

Para el día de Canarias, hicimos por un lado una decoración para el pasillo (de mi mano y con muchas buenas intenciones)

 Vestidos tradicionales de Gran Canaria y Tenerife (un poco para evitar esos 'piques') y unas pintaderas canarias (tomadas del Museo Canario como fuente)

Y por otro lado, detalles con los niños, un poco más loco, un poco más a la aventura. Primero guirnalda de banderas canarias. La blanca hecha con plastilina extendida, la azul con pintura de dedos y la amarilla con la técnica del picado. Unas tiras hechas de papel con los colores que faltan y listo!!! 


Una banderita canaria hecha con texturas. Blanco arroz, azul trocitos de papel y amarillo, millo. Cola en la base, extender el material, dejar secar y añadir una capa de alquil (producto de manualidad para fijar y dar brillo). Inconvenientes: tamaño (me pasé de grande) y peso (pesa una barbaridad!!!).

Y para terminar, unas pintaderas de barro (de manualidades) y unas "ayuditas" como moldes para hacer los círculos concéntricos. 


martes, 3 de junio de 2014

Ir al trabajo versus ir a trabajar

(fuente: gmcrh.mx)

Parece una tontería de las mías pero no lo es. Existe una gran diferencia entre ir al trabajo e ir a trabajar y no solo semánticamente, hay una diferencia de intenciones.

Mientras que el primero entra a la nueve (y si puede ser con retraso, mejor que mejor) y sale a las dos (si es con adelanto, mejor que mejor), el segundo llega antes de las nueve y se va después de las dos.

El primero todo le parece bien, el segundo se cuestiona si es del todo adecuado.

El primero no tiene ganas de estar cambiando lo que se ha hecho hasta entonces, el segundo está tan aburrido de lo mismo que desea un cambio.

El primero repite lo mismo una y otra vez, el segundo busca otras formas de hacer lo mismo.

El primero se sienta en las reuniones, el segundo toma notas.

El primero nunca tiene tiempo de hacer nada, el segundo busca un segundo para hacer algo.

El primero da la espalda en el patio, el segundo observa todo lo que ocurre.

El primero cierra la puerta, el segundo siempre la abre.

El primero siempre tiene un comentario de incredulidad a punto, el segundo siempre apuesta por avanzar.

El primero cuenta los días, el segundo los vive.

El primero cree que por acudir a su centro de trabajo está cumpliendo con su labor, el segundo entiende que su labor solo se justifica con el trabajo.

Ir al trabajo conlleva una serie de posturas ancladas en la desgana mientras que ir a trabajar supone una intención de cambio, ¿en cuál te encuentras tú?

viernes, 30 de mayo de 2014

Me quiere, no me quiere

fuente: www.crecebebe.com

Hace alguno meses alguien me hizo la siguiente pregunta: ¿quieres a tus alumnos? y la respuesta fue un no. 

No se puede querer a alguien que no se conoce solo por el simple hecho de que sea un niño. Yo al menos no puedo. 

No les quiero pero siempre querré lo mejor para ellos. ¿Es eso querer? Entonces, grito un rotundo y sincero, SÍ!!. 

Siempre quiero que se sientan bien, que sean felices, que se vean capaces de hacer lo que se proponen (aunque sea a su manera, que también es válida). 

Siempre querré que se les tenga en cuenta, que se les escuche, que se les respete tal y como son, tal y como sientes.

Siempre me preocuparé por ellos, por sus enfermedades, por sus dolencias, por sus dificultades.

Siempre lucharé porque se les tenga en cuenta, porque sean tratados con dignidad.

Siempre estaré del lado del niño, aunque no siempre estaré de su parte.

Y si todo eso es querer, los quiero "a rabiar" porque estaría dispuesta a enfrentarme a quien sea por ellos, a pelearme si es preciso, a denunciar las injusticias que puedan sufrir y a ofrecerles ayuda desde el ámbito personal si está en mi mano.

¿Quieres a tus alumnos? Los docentes no estamos obligados a quererles, no estamos obligados a que nos gusten, a que nos caigan bien pero estamos obligados a que no se nos note. Estamos obligados a tratarles a todos por igual (aunque no podamos evitar sentir pelusilla por alguno que otro, somos humanos!!!), estamos obligados a tener la misma consideración que la que ponemos por nuestros hijos, sobrinos o ahijados. 

¿Consentirías que a tu hijo, sobrino o ahijado le trataran mal? ¿le hicieran el vacío? ¿lo denigraran? ¿lo ridiculizaran? ¿lo usaran como payaso en una feria? ¿le dieran de comer alimentos caducados? ¿le dejaran sucio o mal vestido? ¿no le dijeran que lo está haciendo bien? ¿no le dieran un abrazo cuando más lo necesita? ¿le dejaran llorar desconsoladamente? Yo no lo consentiría, así que tampoco lo hago con mis alumnos.

¿Es eso amor? No lo sé, pero sí sé que mis alumnos son lo primero en mi trabajo y ese es su fin, mi profesión existe porque existen ellos, sino... no sería posible.