jueves, 19 de marzo de 2015

Lo duro de un proceso de oposiciones


(fuente: olahjl2.tumblr.com)

Aquel que ha pasado por unas sabe que hay que dedicarle horas, que hay que ser organizado y sistemático, que hay que priorizar y posponer recompensas, eludir el ocio, enclaustrarse, alejarse del bullicio y estar en un constante viaje interno, en donde lidiar con todos esos metamensajes que invaden nuestra mente mientras estudiamos.

Es duro lidiar con uno mismo, es duro intentar ver el lado positivo de una situación que no lo es. Es duro sentir que dejas de vivir o vives a medias porque quieres llegar a esa meta que te has marcado. Y no eres de los que no lo intentan, una, dos, tres veces...

Es duro y se asume, se intenta racionalizar todo lo posible y comprender. Se intenta dar ánimos ante las horas de estudio, ante las horas delante del ordenador, ante madrugar fin de semana tras fin de semana para estudiar, ante el  estrés en el trabajo para poder hacer todo lo posible en tu horario y así no llevarte nada (o lo menos posible) de trabajo a casa y tener tiempo para estudiar, revisar el plan de trabajo, releer la AC y volver a buscar la normativa porque con la LOMCE, tienes que volver a cambiarlo.

Es duro y se entiende. Lo que no se entiende es todo lo demás. Lo que cuesta digerir es todo lo demás.
- Saber que no es un sistema justo que abogue por la igualdad de condiciones, por la equidad.
- Saber que, a pesar de todo, es un sistema completamente subjetivo
- Saber que los tribunales están compuestos por profesionales que llevan una idea preconcebida
- Saber que a pesar de los esfuerzos, tal vez no sirva de nada.

Es duro cuando sabes de decenas de situaciones que se viven en las oposiciones, situaciones que te resultan absurdas, impensables, irreales, pero que ha sucedido porque lo has visto, lo has oído, te lo ha contado una persona de total confianza.

- Como un presidente de tribunal decir que no iba aprobar (dar plaza) a nadie joven, porque él no entendía que gente mayor se quedara fuera del sistema (cosa que sucedió, ningún aspirante de menos de 50 consiguió plaza)
- A opositores presentarse con un solo tema estudiado, y que fuera ese el que saliera
- A opositores presentar trabajos de otras personas
- A opositores ir acompañados de sus madres (maestras) y saludar a los componentes del tribunal
- A presidentes de tribunal hacer acuerdos con opositores
- A opositores estar seguros de que van a conseguir plaza porque tienen un familiar trabajando en la Consejería
- A tribunales puntuar una cosa y otro tribunal, hacer todo lo contrario
- A tribunales justificar su actuación porque les han dado indicaciones
- A tribunales no enseñar un examen en periodo de reclamaciones
- A tribunales, en vez de preguntar cosas del plan de trabajo hacerlo sobre la colonia que llevas puesta
- A tribunales, antes de empezar tu defensa, preguntar si estás trabajando o no
- A tribunales, preguntar la edad en la defensa
- A componentes de tribunales, resultarle durísimo el trago de decidir el destino de una persona
- A componentes de tribunales, que solo les interesa la paga que conlleva estar allí
- A componentes de tribunales, reírse de los opositores

Eso es lo duro, lidiar con todas esas cosas que saben que existen , que pasan, que han sucedido y que pueden volver a repetirse en la siguiente convocatoria.

Lo duro no es estudiar, lo duro es no saber que pasará con todo tu esfuerzo.