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jueves, 9 de abril de 2015

Día del padre/madre versus día de la familia

(propiedad de vivenciasspeciales.blogspot.com)
Con el paso de los años las estructuras familiares han vivido una transformación y en la actualidad, conviven muchos tipos de familia en nuestra escuela. Personalmente, soy partidaria de partir de la realidad que no rodea para pensar y decidir qué hacer o no en nuestra programación y es por ello que ante el día del Padre, me pongo a pensar.

¿Hago una actividad para ello? ¿lo dejo como un acto que quede en la intimidad de la familia? ¿es recomendable introducir este tipo de festividades en la dinámica escolar? ¿a qué edad "se decide" que ya no es necesario realizar nada? ¿quién lo decide?

Como siempre mi mente reflexiva me hace dar vueltas y más vueltas ante la ausencia de orientaciones, de acuerdos, de líneas comunes... y ante la duda, prefiero no salirme de la norma aunque me reservo mi punto creativo.

En esta ocasión, les hablé al alumnado de la festividad y de la realidad que les rodea. La diversidad de familias, de lo importante de las relaciones positiva sin importar la distancia, intentando que entiendan que la unidad familiar, suele ir más allá de los parámetros que se les ofrece en las películas, dibujos o series de televisión.
Y les planteé la posibilidad de sacar una foto a nuestra familia, aunque una foto muy particular, hecha por ellos mismos. 

- Plantilla de cámara de fotos
- Rotulador plateado para hacer el flash
- Rotulador rojo para colorear el botón de click!
- Colores, ceras, rotuladores, etc.
- Imaginación
- Esfuerzo
- Amor

Estos son los ingredientes que se necesitan y este es el resultado.
(propiedad de vivenciasspeciales.blogspot.com)

(propiedad de vivenciasspeciales.blogspot.com)
Para aquellos que les gusta tener estas obras de arte a la vista, pueden colocarlo dentro de un marco de fotos y ponerlo en una pared del salón o sobre la mesa del aparador. Un recuerdo que formará parte de nuestro día a día.

jueves, 26 de marzo de 2015

En la clase hay un problema, busquemos la solución

(fuente: arrabali.blogspot.com)
En esta nueva incursión educativa pensar que no surgirían problemas es completamente irreal pero soy de las que pienso que es cierto que LOS PROBLEMAS NUNCA SE ACABAN, PERO LAS SOLUCIONES TAMPOCO.

Y en esta ocasión no iba a ser de otra manera, aunque debo decirles que en ninguna de las ocasiones he sido yo la que se parte la cabeza para encontrar una solución.

Si los/as niño/as son los que crean el problema, que sean ellos los encargados de buscar la solución. les pongo en situación:

Por medio de la observación y el registro sistemático de anotaciones, me estaba dando cuenta de que muchos niños/as estaban dejando tareas sin hacer justificando su actuación con que se habían olvidado del libro, de la libreta, de la agenda, etc. en el aula. Lo que conlleva no seguir el ritmo de la clase, descentrarse y tener tiempo para las conductas disruptivas. Tal era mi preocupación que les hice partícipe de ella, les dije que tenía un problema y que necesitaba una solución. 

Usando un vocabulario ausente de recriminaciones, vejaciones, comentarios irónicos o con dobles sentidos, les pedí que pensaran en como ayudar a esos compañeros que tenían problemas y di turno de palabra a cada uno de aquellos que quisieron buscar una solución. Fui anotando todo lo que se les iba ocurriendo y no eran malas ideas, aunque muy centradas en mi papel de supervisora, vigilante, inquisidora... y esas no me gustaban demasiado. 
Tras explicarles que hay un problema de números, que ellos son 22 y yo, una sola. Entendieron que había que buscar soluciones en donde los protagonistas fueran ellos. Y así fue. Encontramos una y la estamos poniendo en práctica... y parece que funciona.

Apostando porque los niños sean protagonistas de su aprendizaje, que asuman un papel activo y que se les trate como son: niños pero con capacidad para decidir por sí mismos (aunque con limitaciones, no lo niego). Vuelvo a plantear otros nuevos problemas. Esta vez centrado en las dinámicas de golpes y enfrentamientos que se plantean en el recreo día, sí y día, también. 
Y me vuelvo a sorprender ante la batería de soluciones que fui apuntando en la pizarra, dando voz a todos, insistiendo en aquellos que son más protagonistas, desechando aquellas en la que los adultos sean reguladores de conductas y dejando la puerta abierta a otra sesión para decidir qué medidas comenzamos a tomar desde el lunes.

Un escuela en donde no solo se aprende conceptos curriculares, requiere de sesiones dedicadas para esto, hablar, debatir, pensar, reflexionar, expresarse de forma oral, escrita (me hubiera gustado tener tiempo para que lo hubieran escrito ellos, pero es inviable en la actualidad), etc.. Tengo que dejar de seguir el libro para poder educar con toda la globalidad que conlleva esta palabra.

Colegios sin libros, ya!!

jueves, 29 de enero de 2015

Maestro de Nobel

Para los que nos siguen en las redes sociales, verán que esta noticia ya la reseñé pero no había profundizado en ella. Antes, les invito a ver la entrevista (bastante pobre desde mi punto de vista) a este maestro y profesional en su campo. Pinchar en la imagen para ver el video.


Son muchas las emociones que me surgen al escucharle hablar y la primera de todas ellas es la admiración, la curiosidad por querer saber más, por querer saber qué ha leído este compañero, qué cursos de formación ha realizado, qué concepto de educación maneja en su día a día. Pues esa debe ser la norma y no la excepción.

Tal vez mi experiencia personal y profesional me juegan una mala pasada y pueda dar una opinión que hiera la sensibilidad de más de uno, lo siento no era mi intención. He visto y sufrido muchos docentes con escasas habilidades para transmitir, pésimos en el arte de ser empáticos con el alumnado, inútiles ante un ordenador o lo que es peor, a mis ojos, aburridos de su profesión. Y ante eso, no puede haber buena práctica educativa, no puede desarrollarse una situación de aprendizaje que llegue a buen puerto, no puede salir nada bueno de ello (salvo que te lo curres por tu cuenta).

He tenido profesores que despreciaban a su alumnos, otros incapaces de dar a comprender un concepto químico, otros que eran capaces de explicar la guerra civil española en una frase o una, a la que recuerdo con especial afecto (léase con ironía), por decir a grito pelado que era carne de Hiperdino (entiéndase por dependienta de supermercado) porque no era merecedora de nada más en la vida. 

Como alumna he sufrido a docentes que, yendo más allá del mal día o del error aislado, no estaban desarrollando su profesión con todas las habilidades, herramientas y estrategias en su mano.

Como docente, he tenido la suerte o la desgracia, de ver de todo un poco y, a pesar de las circunstancias personales, de la edad y de las vueltas que da la vida, oye!, hay gente que ha perdido la ilusión de dar clase, hay personas que su destino nunca estuvo en esto de la educación pero había que trabajar en algo y hay otras que jamás debieron pisar una clase.

Y supongo que todo nos lleva al mismo camino de siempre, ¿qué concepto de educación posees? ¿qué entiendes por un centro escolar? ¿qué experiencias crees debe vivir el alumnado en una escuela?. Cuestiones que hay que plantearse para redirigir los pasos, los hábitos y los conocimientos que, tal vez, nos puedan convertir en un maestro de Nobel.

P.D. para los que deseen leer otros artículos sobre docentes y otras perspectivas pueden hacerlo aquí, aquí y aquí.

jueves, 30 de octubre de 2014

Libros en pdf

Aquí les dejo con el material que ha publicado la Consejería de Educación en la comunidad de Canarias para trabajar la educación emocional. Espero que les ayude y oriente a la hora de enfrentarse a la nueva asignatura en la etapa de Primaria, Educación emocional y creatividad.


jueves, 9 de octubre de 2014

Educación emocional ¿real?

(fuente: blog.chupetitos.com)

Al enterarnos de que en la Comunidad de Canarias se comenzaría a impartir la asignatura de Educación Emocional nos sentimos impactados por tan atrevido gesto de modernidad, asombrados de que un tema tan etéreo fuera llevado a las aulas y contentos al ver que se habían tomado en cuenta muchas de las voces que requerían la enseñanza de la inteligencia emocional dentro de las aulas como motor de cambio de la sociedad.

Personal y profesionalmente soy de las que cree que si no vemos a la persona que tenemos delante, si no somos capaces de entender que el alumno es algo más que ese chico que se sienta en la silla y copia los enunciados de los ejercicios poco podremos sacar de él. La implicación emocional en las aulas debe ser real para que, tras esa conexión, consigamos que el alumno sea consciente de todo su potencial, de todas sus capacidades y habilidades, comience a valorarse con sus fortalezas y debilidades. Elementos intrínsecos para ser una persona equilibrada, con buena autoestima, consciente de lo que le rodea y queriendo formar parte de ello.

La teoría está recogida en cientos de libros que podemos encontrar en bibliografías recomendadas, los contenidos los encontramos en el currículo pero... me surge una pregunta: ¿puede cualquier persona impartir esta materia?

Creo que la respuesta en un simple NO. Cualquier docente no puede impartir esta asignatura sin creer en ella, sin ver la importancia que tiene, sin estar convencido de la necesidad de explicitar un alfabetización emocional para conseguir nuestra meta: educar a niños equilibrados.

Partimos de la base de que si no se cree, no se entiende y no hay intención de aceptar el concepto de educación emocional y por extensión, su presencia en el ámbito educativo estamos ante un docente que no conseguirá nada de su alumnado, no obtendrá resultados y eso solo servirá para confirmar sus pensamientos y teoría, de que eso de la educación emocional es una tontería.

Los alumnos nunca se abrirán ante un profesor así, los niños huelen a las personas que viven bajo el lema "haz lo que digo y no lo que hago" y no les gusta nada. No serán participativos, darán la "vara", molestarán, incordiarán, harán de la sesión una pesadilla y solo exigirán que se les apruebe por la cara, porque es otra asignatura vacía.

De ahí la importancia de saber seleccionar bien al docente. Porque, aunque no sea un experto, si cree en la utilidad, si confía en su beneficio, si apuesta por ella, se le notará. Dará lo mejor de sí mismo en cada sesión, se formará, se especializará si es necesario porque entiende que esta asignatura ayudará a esos enanos a lo largo de su vida, para siempre. Entiende que será el responsable de potenciar unas habilidades que les harán ser más flexibles, más comprensivos, más empáticos, más respetuosos y por extensión en mejores personas. Y eso es una gran responsabilidad.

Creo que estamos ante un momento crucial en el campo de la educación y si lo hacemos bien, puede que hayamos encontrado ese elemento que nos faltaba para completar el concepto de educación, esa que se escribe con letras mayúsculas.