viernes, 1 de mayo de 2009

Día del libro

Después de varias actividades o dinámicas orales, como colofón final a la semana del libro trabajamos el cuento: Juan sin miedo.

1º una lectura silenciosa
2º escuchamos como nos cuentan el cuento
3º vemos una película con una versión diferente (por lo hablar de formato)
4º hacemos un collage sobre él



Sencillo, sin demasiados materiales pero divertido, divertido.
¿y tú que hiciste para le día del libro?

Biblioteca del aula

Este recurso me ha servido en esta ocasión, no sé si tendrá la misma aceptación en otro centro, en otra aula y con otros niñ@s pero...

Observé que en el aula habían diversos, aunque escasos, libros de lectura a los que veían cada día y no les hacían caso. Puesta a pensar pues pensé... vamos a fomentar la lectura desde el propio aula. Y para los que me conocen fue como tocarme la fibra sensible.

Tras diversas dinámicas realizadas en el aula con cuentos clásicos traídos de la biblioteca, les propuse hacer un mural con las opiniones que tenemos de un libro después de leerlo, claro está. Y... bingo.


Comenzamos a dinamizar nuestra propia biblioteca, incluso aportando nuevos libros que traían los niñ@s con el permiso de sus padres (claro está). Niñ@s que apenas leían los enunciados de los ejercicios hacen cola para llevarse el libro que ha recomendado su compañero de mesa.
No solo sacan libros de la biblioteca del aula sino que, tras presentarles a la biblioteca del centro, dejar de disfrutar cinco minutos de su recreo para mirar, buscar y decidir que libro se llevan de ésta.
En especial, sino podemos aplicar un sistema de préstamos, sí podemos montar un rincón de lecturas y dedicar una sesión a la semana a descubrir el gusto por la lectura... se sorprenderían.
Una recomendación final: no obligar a leer, no juzgar al niñ@ por coger el cuento más fácil, poner a su disposición cosas variadas y si puede ser... divertidas.
¿te parece una idea alocada?

NO quiero hacerlo todo yo

Ese pensamiento es recurrente en mí. Me niego a seguir fomentando esa idea, si es que se puede llamar así, de que los niñ@s no saben hacer nada por su cuenta, que siempre hay que estar encima de ellos, porque claro... son niñ@s.

Lo siento pero no funciono igual que el resto por lo que... siempre delego.

El uso de los "encargados de la semana" debe ser un uso real, de forma que todos los niñ@s del aula sientan, experimenten y disfruten de las responsabilidades... no podemos olvidar que algun@s sólo lo vivirán en el centro escolar, en concreto en el aula.


Sobra decir, que dichas responsabilidades no deben ser faraónicas y, como no, deben proporcionar algún que otro privilegio para que sea divertido, emocionante y como no llamativo.

A pesar de que en un principio se asustaron.... ahora nadie, nadie, quiere dejar pasar su momento de ser el encargado de la semana.
Sobra decir, que para especial podemos hacer lo mismo, podemos aplicar el mismo modelo, añadir pictogramas, dibujos, fotos, etc... lo que queremos es que hagan cosas por sí mismos. ¿no me dirás que es demasiado difícil?

primeras ideas... en primaria


Cuando llego a una nueva aula, siempre me gusta tantear a los grupos y les pregunto sobre lo qué hacen en la clase, cuál es la actividad que más les gusta, cuál la que menos, que cosas hacen siempre y cuales les gustaría hacer.... en realidad, lo que pretendo es saber hasta que punto tienen las normas de convivencia interiorizadas.


En mi nueva andadura, no iba a ser menos así que no me quedó más remedio que plantear unas normas, en concreto cinco, y trabajar sobre ellas. Salvo casos excepcionales nunca impongo las normas, a través del debate, de la votación o el consenso son los propios niñ@s quienes expresan y señalan aquellas, que bajo su criterio moral, son las más justas y las necesarias.


Después, siempre, siempre, siempre, bueno... bajo mi experiencia hay que ponerlas en un lugar visible... no podemos olvidar que se recuerda mejor la información que entra por los ojos que por los oídos.

Cuando me encuentro en un aula de especial, aplico lo mismo, pero con algunas peculiaridades como añadir a la norma una imagen, dibujo o pictograma. El objetivo es el mismo, el fin igual.


La constancia, la perseverancia, recordarlo en determinadas horas al día, ser consecuentes con ellas, no olvidarlas nunca y aplicar castigos ajustados a cada una de ellas, creo que son la clave para un día a día más llevadero, más rico y sin tensiones.
¿y tú cómo lo haces en tú clase?

jueves, 26 de febrero de 2009

Aprendizaje de la relajación en niños con TDAH

Hace mucho tiempo, en una época muy lejana, vivía una tortuga pequeña y risueña. Tenía _ _ _ _ _ (1)años y justo acababa de empezar _ _ _ _ _ _ (2)de Primaria. Se llamaba Juan-Tortuga.
A Juan-Tortuga no le gustaba ir a la escuela. Prefería quedarse en casa con su madre y su hermanito(3). No quería estudiar ni aprender nada: sólo le gustaba correr y jugar con sus amigos, o pasar las horas mirando la televisión(4). Le parecía horrible tener que leer y leer, y hacer esos terribles problemas de matemáticas(5) que nunca entendía. Odiaba con toda su alma escribir6 y era incapaz de acordarse de apuntar los deberes que le pedían. Tampoco se acordaba nunca de llevar los libros ni el material necesario a la escuela.
En la clase, nunca escuchaba a la profesora y se pasaba el rato haciendo ruiditos(7) que molestaban a todos. Cuando se aburría, que pasaba a menudo, interrumpía la clase chillando o diciendo tonterías que hacían reír a todos los niños(8). A veces, intentaba trabajar, pero lo hacía rápido para acabar enseguida y se volvía loco de rabia, cuando, al final, le decían que lo había hecho mal(9). Cuando pasaba esto, arrugaba las hojas o las rompía en mil trocitos(10). Así pasaban los días....
Cada mañana de camino hacia la escuela, se decía a sí mismo que se tenía que esforzar en todo lo que pudiera para que no le castigasen. Pero, al final, siempre se enfadaba con alguien, se peleaba constantemente y no paraba de insultar(11). Además, una idea empezaba a rondarle por la cabeza “soy una tortuga mala” y pensando esto cada día se sentía mal, muy mal.
Un día, cuando se sentía más triste y desanimado que nunca, se encontró con la tortuga más grande y vieja de la ciudad. Era una tortuga sabia, tenía por lo menos 100 años, y de tamaño enorme. La gran tortuga se acercó a la tortuguita y deseosa de ayudarla le preguntó qué le pasaba: “Hola”- le dijo con una voz profunda- te diré un secreto: no sabes que llevas encima de ti la solución a tus problemas”.
Juan-Tortuga estaba perdido, no entendía de qué le hablaba. “¡Tu caparazón!”exclamó, la tortuga sabia. Puedes esconderte dentro de ti siempre que te des cuenta que lo que estás haciendo o diciendo te produce rabia. Entonces, cuando te encuentres dentro del caparazón tendrás un momento de tranquilidad para estudiar tu problema y buscar una solución. Así que ya lo sabes, la próxima vez que te irrites escóndete rápidamente.
A Juan-Tortuga le encantó la idea y estaba impaciente por probar su secreto en la escuela.
Llegó el día siguiente y de nuevo Juan-Tortuga se equivocó al resolver una suma. Empezó a sentir rabia y furia, y cuando estaba a punto de perder la paciencia y de arrugar la ficha, recordó lo que le había dicho la vieja tortuga. Rápidamente encogió los bracitos, las piernas y la cabeza y los apretó contra su cuerpo, metiéndose en el caparazón. Estuvo un ratito así hasta que tuvo tiempo para pensar qué era lo mejor que podía hacer para resolver su problema. Fue muy agradable encontrarse allí, tranquilo, sin que nadie lo pudiera molestar.
Cuando salió, al poco rato, se quedó sorprendido de ver a la maestra que la miraba sonriendo, contenta porque había podido controlarse. Después, entre los dos resolvieron el error, parecía increíble que con una goma, borrando con cuidado,, la hoja volviera a estar limpia. Juan-Tortuga siguió poniendo en práctica su secreto mágico cada vez que tenía problemas, incluso a la hora del patio. Pronto, todos los niños que habían dejado de jugar con él por su mal carácter, descubrieron que ya no se enfadaba cuando perdía en un juego, ni pegaba sin motivos. Al final del curso, Juan-Tortuga lo aprobó todo y nunca más le faltaron amiguitos.


1 Utilizar la misma edad del alumn@
2 Situarlo en el mismo nivel que el alumn@
3 Plantear un ambiente familiar igual al del alumn@
4 Señalar la actividad que realiza la mayor parte del tiempo en casa
5 Hacer mención a las actividades que menos le motivan
6 Mencionar la actividad con mayor dificultad
7 Realizar una breve descripción de las conductas que manifiestan distracción que realiza en la clase
8 Realizar una breve descripción de las conductas disruptivas que manifiesta en la clase
9 Señalar la situación que provoca la frustración
10 Realizar una breve descripción de conductas ante la frustración
11 Señalar algunas conductas disruptivas

Carnaval, carnaval









Arrrrrrr Marinero!!!! gritaban los niñ@s en la fiesta del carnaval. ¡Qué orgullosos estaban de su creación! Entre todos, y poco a poco, fueron creando este barco pirata.

Ténicas como recortar y pegar, coser y colorear (tanto con pintura de dedos como con témperas y rotuladores) fueron las empleadas para elaborar esta maravilla que decoró nuestro escenario carnavalero.

¿Qué hicieron ustesdes? Aporta tu idea... eso nos enriquece a todos.


Hasta pronto

martes, 13 de enero de 2009

Apoyo a los docentes

Buenas noches internautas:

En esta ocasión voy a dejar un momento de aportarles ideas y voy a compartir un enlace muy interesante, en el que se apoya de un forma clara y directa la función del docente desde una institución... UNA CONSEJERÍA.
Obviamente, y muy a nuestro pesar, no es la nuestra. Hablo de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura y su empeño en dignificar y apoyar nuestra ancestral profesión: la docencia.

Espero que disfruten viéndolo y sigan soñando con un cambio así en nuestra comunidad... soñar es gratis y anima muchísimo.

http://www.educarex.es/documentos/anuncio/anuncio.html

Un fuerte abrazo y....
ÁNIMO!!!!